sábado, junio 12, 2010

Un dia de esos

Cada que te veo a mi lado en la mañana,
reconozco cuánto extraño tu permanente compañía
sos toda una fiesta en mis días
espero que llegues a dar felicidad en mi vida

Se escapa cada momento que la paso sin vos,
una vez ido no hay forma de recuperarlo,
y terminaré mi vida simplemente ansiando...
la esperanza dictando que tal vez si



sábado, abril 03, 2010

Igual que en mis sueños

Quiero hartarme de tu ser,

beber tu arcana esencia,

comprender tus visiones sagradas,

gritar tus letanías convencido.

 

Atrapar las murmuraciones de la fría noche,

comprender cuan profundas son las diferencias,

allanar el camino para reducir las insondables distancias,

separar mi voz para gritar lo que es sagrado.

 

Hacer canciones que digan cuanto te amo,

Que soy sólo un hombre imperfecto,

Rasgar el silencio gritando tu nombre…

Que puedes tomar mi vida…

 

Vida y muerte en un beso

 

Verás sin pretensiones de eternidad,

como las pasiones marcan tu vida,

como los sueños se esfuman día a día,

y que las lágrimas se acabarán por no llorar.

 

La ponzoña que rezuma de tus venas,

es poción de vida para los carroñeros,

dulce vino para los piripis indiferentes,

es tu vida fluyendo gota a gota… apagándose.

 

Tus conjuros amarran el alma,

fértil e innegable condena a la vida,

huesos crujientes entre la magia

de lo humano, labios y manos que acarician.

 

Labios que besan a muerte,

manos que acarician hasta amoratar,

corazones que dicen amar hasta morir

Es el cielo unido a la tierra en excomunión.

miércoles, marzo 24, 2010

Para un día azul sin risas

Paraíso que alberga penas indecibles,

azul pálido, teñido de sueños tontos,

relojes que avanzan apenados de tu afán,

inviernos calurosos que se aprisionan bajo tus pasos.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Tras la calma aparente en la ciudad,

noche a noche te dejas arrebatar,

la gente se va, se fue, te ha dejado solo.

reviven parcos ideales de mejor comunidad.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Esta soledad te invita a escapar,

toma la decisión y aprieta el gran botón,

deja atrás el miedo y enciende

el corto momento de ser dios.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Elemento del montón, no te sientas bien,

eres un pobre intoxicado de la gran imprecación,

de domingo a domingo enjaulado en ti mismo,

déjalo claro al mundo, ya no tienes oficio.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Huesos arrastrados sin conciencia,

cubiertos de músculos putos en su esencia,

pútridas ideas acompañan toda la miseria,

intentando aún  creer en mariposas de trascendencia.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Los momentos pasan rápidos,

y seguís creyendo en tus propósitos;

demencial potencial pretendiendo

acortar las infinitas distancias entre dos.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Otra vez seguirás atrapado en tu conciencia,

otra vez quedarás entre sus brazos,

otra vez miraras a tu alrededor con desprecio,

otra vez respirando por sobrevivir.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

La palabra toma forma, ríe y morfa,

engaña y te atrapa, cambia tu realidad.

cuando te crees ya más fuerte,

te descubres de cenizas.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Todo el fuego se hizo inerte y nunca te purificó.

desde lejos sientes al cálido vientre llamando,

contracción y contoneo en incesante movimiento,

lujo concupiscente, aunque no puedas y de a poco mueras.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Idea y juventud, entre el percal, el jean y el tul.

Siluetas enlazadas en besos y lágrimas.

Ni el frio, ni el gris, ni el que no sabe decir.

Amando el olvidar las bestias que cruzan las noches.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Amémonos entre sepulcros viles, cruces de poetas

en duelo por la humanidad, sin mármoles que adornen el parco fin.

Bestias legendarias revivirán y las monturas ya tendrán,

cabalgaremos nuestros deseos de amor sin fin… sin ti.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Bajo mares de potentes olas que golpean brutales la roca,

seguiremos amándonos pese al sol intenso sobre mí,

Uniéndonos sin que estés aquí, al píe mi tumba,

sin lápida que impida el olvido de quien está allí.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Tantos sepulcros crueles del amor.

Nuestras nuevas tumbas, de duelo y desolación,

Llorando la muerte que jamás quisimos así.

Se nos olvidó olvidar que el recuerdo frágil es.

 

Sigue tu valor, sigue tu valor.

Sigue tu valor, sigue tu valor.

 

Siguen los coros del rescate, de lo que no vendrá,

De lo que es mero deseo gris, contra el azul profundo,

que refleja hasta el fin, lo que al anochecer

se esfuma y no importa más.

 

Sigue tu valor. Sé ya tu dios.

Sigue tu miedo. Hasta el final.

martes, febrero 23, 2010

Siguiendo el silencio

Sigilo en las brumas, el hombre se ufana,

la mente no duerme, la codicia desmadra.

Es toda una vida esperando esperanzas,

haciendo imposibles a cada mañana,

sabiendo que todo se pierde en la nada.

 

Entorna los ojos, levanta los brazos

y sin sentido dirige sus pasos,

andando caminos que son esteparios,

arrastrando sus cuitas, vedando regazos,

fértiles ideas, de amargos encantos.

 

Sigilo en las brumas, el hombre se ufana,

la mente no duerme, la codicia desmadra.

Las maneras serviles de nada han valido,

esclavo de todo reconoce a los viles,

que a diario le explotan secando su vides.

 

Ahora él encara sus crueles verdugos,

endílgales males, poniéndole yugos,

ya revienta cadenas y rompe los nudos,

levanta las mazas y mata los chulos,

revienta las caras y bebe los frutos.

 

Sigilo en las brumas, el hombre se ufana,

la mente no duerme, la codicia desmadra.

Le queda el odio y la sed de venganza,

como sustitutos de la ansiada esperanza.

Sigilo en las brumas… ya nada le espanta.